3. La compañía del almirante Morgan


13 de noviembre de 1907.

El mar por estas latitudes es más apacible de lo que uno pudiera imaginar, y a excepción de la cortina brumosa que nos ha venido acompañando desde que abandonáramos Grytviken, nada se ha interpuesto en nuestro camino. Durante los últimos dos días hemos navegado en dirección sureste a una velocidad de diez nudos, lo que supone un recorrido de unas trescientas sesenta millas de distancia, y nos sitúa en los 59°06′ de latitud sur y los 34°46′ de longitud oeste —a doscientas sesenta millas a babor de las islas Sandwich del Sur y a trescientas cincuenta millas a estribor de las Orcadas del Sur—. Si todo marcha como hasta ahora, no tardaremos más de un par de días en rebasar el círculo polar antártico. Será entonces cuando empiecen a complicarse las cosas.

     Este breve período de calma está siendo una excelente oportunidad para diseccionar los pormenores de la expedición, especialmente aquellos relacionados con la conquista del Polo, pero sobre todo para reunirme con el equipo que me acompañará en tan arriesgada misión. Estoy convencido de que conocernos mejor nos ayudará a cimentar un sólido espíritu de grupo, algo de vital importancia —nunca mejor dicho— en circunstancias adversas.

     Conviene aclarar que el equipo está compuesto por miembros de la Armada con experiencia en las más altas latitudes, árticas o antárticas, y capacidades acordes a las necesidades de la misión. El oficial de mayor rango es el capitán de navío Marcel Kaneshiro, mi segundo al mando, con quien ya he tenido el privilegio de poder contar en otras muchas expediciones. Se trata de un hombre serio y disciplinado, cuyas habilidades son de lo más diverso, tanto en el mar como fuera de él, pero ante todo destaca por ser un notable cazador y un explorador incansable. La siguiente en el escalafón es la capitana de corbeta Susan Holgersen, especialista en sanidad naval y gran conocedora de las hierbas medicinales y otros muchos remedios naturales. A continuación tenemos al teniente de navío Cornelius Hoffer, antropólogo del grupo y un cocinero de primera. El alférez de fragata Christian Moretti, climatólogo, será quien se ocupe de realizar estudios y mediciones sistemáticos durante nuestro trayecto a través de la nieve. El subteniente Andrew Kaminski, fotógrafo e ilustrador, es el reportero gráfico responsable de documentar todo cuanto sea de interés. A éste le sigue el brigada Karim Hansen, asistente de exploración y experto en el adiestramiento de perros. Y por último, completando el equipo, tenemos al sargento primero Theodore McGee, un destacado cartógrafo y todo un apasionado de la arqueología.

     No cabe duda de que todos ellos poseen la preparación necesaria para asumir las responsabilidades que les han sido asignadas. Sin embargo, antes de que puedan demostrarlo, habremos de recorrer las más de mil millas que aún nos separan del continente.

2 comentarios

  1. wow!
    quedo conquistado por tu blog, es un verdadera obra artística de belleza, orden simpleza. Una maravilla.
    Te felicito.
    Vengo con frecuencia leer.

    saludos.

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  2. Watashi wa sore ga suki ^^

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