18. Una visita inesperada


El oficial McGee al final ha logrado convencerme de que construyamos el puente, y es que, cuando se lo propone, puede llegar a ser muy persuasivo. No estoy muy seguro de si hablaba su sentido común, impropio de un joven de su edad, o si lo hacían sus ansias por descubrir el porqué de aquel resplandor que avistó con Hansen, pero, de un modo u otro, tiene razón en que tarde o temprano tendremos que buscar rutas por las que seguir avanzando. No podemos quedarnos en el campamento eternamente.

Hace dos días emprendimos el viaje, tranquilo y sin contratiempos, hasta que esta misma mañana, cuando ya casi había amanecido por completo y todos aun dormíamos —incluido Hoffer, que tendría que haber estado cumpliendo su turno de guardia—, algo perturbó mi descanso: el sonido de una respiración acelerada, como la de un pequeño animal, una fragancia intensa a flores silvestres y, de nuevo, esa misma sensación de estar siendo observado que ya había experimentado en la caverna. Inquieto, abrí los ojos esperando no encontrar nada inusual, pero no fue así. Ahí estaba aquel ser, mirándome fijamente con expresión de sorpresa y temor a la vez. El tiempo transcurrió lento mientras permanecíamos el uno frente al otro observándonos, totalmente inmóviles y en el más absoluto silencio. Su tez y cabello eran verdosos, obviamente no era humano, pero su apariencia era la de un niño normal y corriente, puede que de unos trece o catorce años. De repente me sentí más relajado, sólo se trataba de un niño verde, así que decidí dar el primer paso y le dediqué una sonrisa en señal de amistad. Él no tardó en corresponderme de igual modo, parecía que nos estábamos comprendiendo. Sin embargo, aquel primer contacto se vio interrumpido cuando, poco después, el Capitán Brinkley se despertó bostezando y espantó a nuestro pequeño visitante.

-Diario del Almirante Morgan-

3 comentarios :

Damned

Oh, oh! Ya sabía yo había algo... alguien!!
qué emocionante está, Saludos!

Graciela

Noooooooo no puede ser el coronel Brinkley!!!...vamos que me encanta...MUACKSSS

DAyara

Sí. Maldito coronel Brinkley... :/

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