8. Divagando en la Antártida


El Polo Sur está a la vuelta de la esquina, es emocionante. Ya me imagino clavando la bandera en la nieve y posando para la foto. Supongo que debería asearme un poco para ese gran momento; hace meses que no nos duchamos y apestamos a cloaca. Aunque, pensándolo bien, esto tiene sus ventajas cuando se viaja en trineo, ya que los perros, intentando huir de nuestro hedor, están rindiendo al máximo. Además, el olor no es algo que pueda apreciarse en una fotografía. En lo que realmente debería centrarme es en mi apariencia. Un buen afeitado, por ejemplo, no me vendría nada mal; así no sería un barbudo más entre barbudos y todo el mundo podría reconocerme fácilmente al verme en los periódicos. Sin embargo, no debo pasar por alto el importante papel térmico de una buena barba en un entorno tan gélido como éste, así como tampoco puedo olvidarme de lo que un buen amigo mío solía decir: «Un hombre sin barba ni bigote es como una mujer con barba y con bigote.»

¡Qué diablos! ¿Acaso hay algo mejor que un aspecto sucio y pordiosero para reflejar las penurias a las que hemos estado sometidos?

-Diario del Almirante Morgan-

2 comentarios :

Damned

Jaja, está hecho un lío el pobre Morgan... Que si afeitarse, lavarse... :D
¿Meses sin darse una ducha? Buuf, comprendo a los perros :D

DAyara

Sí, los pobres perros se están llevando la peor parte (y lo que les queda).

Gracias por tu comentario.
Un saludo.

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